El parlar salat es una forma del catalán que usa el artículo es, sa y ses (s' delante de vocal) en lugar de el y la; viene del latín IPSE. Se habló en la costa entre Blanes y Begur y en Cadaqués, y hoy es casi exclusivo de Cadaqués, donde el pueblo se ha unido para no perderlo.
En el mapa de Cadaqués hay una pista que casi nadie lee: Sa Conca, S'Arenella. Ese «sa» y ese «s'» son el artículo salat, una manera de decir «la» y «el» que viene directamente del latín y que en la Costa Brava se ha ido apagando pueblo a pueblo hasta quedarse, casi en exclusiva, aquí. En junio de 2026 el diario Ara contaba cómo el pueblo se ha unido para no perderlo. Esta es su historia.
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Un artículo que viene del latín
El catalán normativo dice el y la. El parlar salat dice es y sa, ses en el femenino plural y s' delante de vocal. La diferencia no es de acento: son dos palabras latinas distintas. El artículo de siempre viene del demostrativo ILLE; el salat, de IPSE. Según un artículo de Surtdecasa de 2019, el catalán es la única lengua románica que conserva artículos de los dos orígenes.
En las Baleares el salat es hoy la forma corriente del habla de cada día. En la costa de Girona fue durante siglos el habla de los pueblos de mar.
De Blanes a Cadaqués, y después solo Cadaqués
Tradicionalmente se habló en una franja estrecha de costa entre Blanes y Begur y, más al norte, de forma aislada, en Cadaqués. El portal que la Universitat de Barcelona dedica al parlar salat cuenta siete pueblos que lo usaban: Blanes, Lloret de Mar, Tossa de Mar, Sant Feliu de Guíxols, Palamós, Begur y Cadaqués. La Viquipèdia lo resume en una línea: ha pasado de usarse de Blanes a Cadaqués a ser casi exclusivo de Cadaqués. Fuera de aquí sobrevive sobre todo en los nombres de lugar, como Sa Tuna, Ses Negres o S'Agaró.
El lingüista Antoni Maria Alcover, que recogió datos de esta costa con encuestas, lo dejó escrito en 1918 sin rodeos: salaban los marineros y los payeses; la gente fina, no. Según el mismo artículo de Surtdecasa, el turismo de masas de mediados del siglo XX aceleró su retirada en los pueblos mejor comunicados.
Por qué aquí aguantó
La respuesta corta es la geografía. Encerrado por las montañas del Pení, Cadaqués vivió de cara al mar y estuvo prácticamente aislado por tierra del resto de la comarca hasta finales del siglo XIX, según la Viquipèdia.
Una de las palabras que la Wikipedia en inglés pone como ejemplo del cadaquesenc es rastell, la calle empinada empedrada con pizarra de canto. Otras son grop, la nube negra que trae lluvia, y xarxi, una red de pesca. La misma entrada señala que los verbos que en catalán estándar acaban en -o en primera persona aquí acaban en -i, y que el habla del pueblo es la que más se parece al catalán de Ibiza. La explicación que da mira a la Edad Media: cuando Jaume I conquistó las islas, las repobló con gente del Empordà.
¿Vivo o casi extinguido?
En 2010, una tesis doctoral de la Universitat de Barcelona, firmada por Núria Busquet Isart, concluyó que el artículo salat empezó a caer en desuso en los años cincuenta, que estaba prácticamente extinguido y que solo resistía en Cadaqués, donde los más jóvenes ya no lo usaban.
La filóloga Ernesta Sala, que en 1983 publicó un libro con miles de palabras y expresiones recogidas de viva voz, da una pista para entender por qué otros lo ven más vivo: según recoge Ara, los hablantes cambian al ampurdanés cuando se dirigen a forasteros, por miedo a las burlas. El salat no se ha ido del todo; se esconde.
Lo que hace el pueblo
El reportaje de Ara enumera las amenazas —las redes sociales, la presión del turismo, la pérdida del vocabulario de la pesca y del campo, los cambios de población— y también lo que se está haciendo. Un grupo de Facebook, cuyo nombre se traduce como «Yo también hablo cadaquense», reúne a más de 1.200 usuarios que discuten, por ejemplo, qué quiere decir exactamente barrofar. Ràdio Cap de Creus lleva once años con Gent salada, un concurso sobre el pueblo y su habla con unos cincuenta alumnos de cuarto a sexto de la Escola Caritat Serinyana. La escuela usa el salat en los avisos a las familias, en la revista de fin de curso y en los Juegos Florales.
La Societat L'Amistat pide a los vecinos palabras y dichos para imprimirlos en los sobres de azúcar que acompañan al café en los establecimientos del pueblo. El filólogo Pep Vila ha reunido unas 2.000 palabras de fuentes escritas en su Paraulari de Cadaqués y prepara un segundo volumen. Y la concejala de Cultura anunció para el otoño de 2026 un consejo de sabios que guarde la memoria histórica y lingüística del pueblo; no hemos encontrado todavía si ya se ha constituido.
Para quien se queda unas semanas
Un fin de semana no suele bastar para oírlo, y la observación de Ernesta Sala explica por qué: al forastero se le habla en otro registro. Quien pasa unas semanas en Cadaqués fuera de temporada y vuelve a los mismos sitios tiene más opciones de oír es y sa a su alrededor. Conviene escucharlo sin imitarlo en broma, que es justo lo que lo empujó a esconderse. Y mirar el sobre del azúcar del café, por si trae un dicho.
Comprobado
Datos comprobados en octubre de 2026 en: Ara (reportaje del 18 de junio de 2026, ediciones en castellano e inglés), Viquipèdia (Article salat y Cadaqués), Wikipedia en inglés (Cadaqués), Surtdecasa (El parlar salat al litoral empordanès, 2019) y Universitat de Barcelona (tesis de Núria Busquet Isart, 2010, y portal El parlar salat).
Preguntas rápidas
¿Por qué se conserva el catalán salado en Cadaqués?
Por la geografía: encerrado por las montañas del Pení, Cadaqués vivió de cara al mar y estuvo prácticamente aislado por tierra del resto de la comarca hasta finales del siglo XIX.
¿En qué otros pueblos de la costa de Girona se habló el parlar salat?
La Universitat de Barcelona cuenta siete pueblos: Blanes, Lloret de Mar, Tossa de Mar, Sant Feliu de Guíxols, Palamós, Begur y Cadaqués. Fuera de Cadaqués sobrevive sobre todo en nombres de lugar como Sa Tuna o S'Agaró.
¿Es fácil oír el salat en Cadaqués?
Un fin de semana no suele bastar: los hablantes cambian al ampurdanés con los forasteros. Quien pasa unas semanas fuera de temporada y vuelve a los mismos sitios tiene más opciones de oírlo.