← Todas las guías EN
Asturias · Gijón y el Nalón

Palacio Valdés y «La aldea perdida»: el novelista de Laviana que vio llegar la mina

Foto: Asturkian · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

«La aldea perdida» es una novela de Armando Palacio Valdés publicada en 1903 sobre Entralgo, su aldea natal en Laviana, y sobre cómo la llegada de la mina transformó el valle del Nalón. Su casa natal es hoy el Centro de Interpretación Armando Palacio Valdés, que se visita con reserva previa por teléfono.

En 1903, un novelista de éxito publicó un libro sobre la aldea donde había nacido. Lo llamó «La aldea perdida» y contaba cómo un valle de pastores y romerías se llenaba de humo, de vías y de mineros. El valle era el del Nalón; la aldea, Entralgo, en Laviana; el autor, Armando Palacio Valdés. Su casa natal es hoy un centro de interpretación, y el libro se lee de otra manera en un valle que acabó viviendo del carbón.

Dónde dormir aquí: Apartamento con vistas en Santa María · Desde 49 € la noche →

De Entralgo a Madrid

Palacio Valdés nació en Entralgo el 4 de octubre de 1853, según la Real Academia Española; Turismo Asturias escribe el nombre de la aldea como Entrialgo. Su padre era abogado y la familia de su madre tenía tierras en Avilés, donde se educó de niño. En 1865 se fue a Oviedo, a casa de su abuelo paterno, para estudiar el bachillerato, y el 1 de octubre de 1870 llegó a Madrid a estudiar Leyes, desoyendo, dice la RAE, los consejos de su familia y de su amigo Clarín.

Un autor de éxito

En Madrid escribió crítica en la Revista Europea y fundó con otros la tertulia del Ateneo. Después vinieron las novelas: «Marta y María» (1883), «José» (1885), «Maximina» (1887) y «La hermana San Sulpicio» (1889), que acabó en el cine. La RAE recuerda que sus libros se tradujeron al inglés, al francés, al ruso o al sueco, entre otras lenguas, y que se usaron para enseñar español en universidades de Estados Unidos.

Fue elegido académico el 3 de mayo de 1906, aunque no ocupó su silla hasta el 12 de diciembre de 1920, catorce años después. Francia le nombró oficial de la Legión de Honor en 1916, en 1924 presidió el Ateneo de Madrid y fue candidato al Nobel en 1927 y en 1928.

La novela que no quería minas

«La aldea perdida» se publicó en 1903 con un subtítulo que lo dice casi todo: «novela-poema de costumbres campesinas». Transcurre en Entralgo y en las aldeas de alrededor, Riomontán, Fresnedo, Villoria, Lorío y Canzana. Al principio hay mozos que se pelean a palos en las romerías, amores y señores de casona. Después llega la industria: se expropian tierras para el ferrocarril, el humo ensucia el valle y llegan los mineros. Un joven abogado, Antero, defiende el progreso; un erudito, don César, lo detesta. El final es trágico, y don César lo cierra con una frase: «ahora comienza la barbarie».

La Wikipedia la cuenta entre las obras más claramente antiindustriales de la literatura española, y en parte autobiográfica: el propio autor aparece en ella como un niño que mira. Leída hoy, en un valle que acabó viviendo del carbón, es un libro incómodo, y por eso mismo merece la pena.

En 1948 el cine la convirtió en «Las aguas bajan negras», de José Luis Sáenz de Heredia. La película suavizó el mensaje: quitó el final trágico, le puso uno feliz y presentó la mina como progreso, cambios que la Wikipedia atribuye a la política industrial del franquismo.

Vuelta a casa

Contó su infancia y a su familia en «La novela de un novelista», de 1921. Murió el 29 de enero de 1938 en el sanatorio de Santa Alicia, en Madrid, en plena guerra. El 26 de noviembre de 1945, por voluntad suya, sus restos se trasladaron a Avilés, al cementerio de La Carriona.

La casa natal

La casa donde nació es una casona rural de dos plantas levantada en el siglo XVIII, restaurada a finales del siglo XX y con un busto del escritor delante. Hoy es el Centro de Interpretación Armando Palacio Valdés. En la planta baja están la recepción, la tienda, una sala de usos múltiples y los talleres; arriba, el museo, en cinco partes: el hombre y el paisaje donde creció; su obra, con su voz grabada y fragmentos de sus novelas; la vida campesina, a través de Nolo y Demetria; el trabajo en la mina, a través de Plutón y Joyana, y el territorio.

Según Turismo Asturias, se visita con reserva previa por teléfono, en horario de 9:00 a 14:00, y los horarios pueden cambiar según la temporada. La web del Ayuntamiento de Laviana la da ahora como «cerrada hasta nuevo aviso», así que conviene llamar antes. Merece la pena ir sin prisa y con el libro leído, o a medio leer.

Cómo llegar

La Pola, capital del concejo, es el final de la línea C-5 de Cercanías, que sale de Gijón; la estación se llama Laviana. El centro de interpretación está en Entralgo, junto a la carretera AS-252, según la dirección que da Turismo Asturias.

Comprobado

Datos comprobados en octubre de 2026 en: Real Academia Española (ficha de académico), Wikipedia (Armando Palacio Valdés, La aldea perdida y Línea C-5 de Cercanías Asturias) y Turismo Asturias (Centro de Interpretación Armando Palacio Valdés).

Preguntas rápidas

¿De qué trata «La aldea perdida»?

De cómo un valle de pastores y romerías se llena de humo, de vías y de mineros: se expropian tierras para el ferrocarril y llega la industria. El final es trágico, y la Wikipedia la cuenta entre las obras más claramente antiindustriales de la literatura española.

¿Se puede visitar la casa natal de Palacio Valdés?

Sí, es el Centro de Interpretación Armando Palacio Valdés, en Entralgo. Según Turismo Asturias, se visita con reserva previa por teléfono, en horario de 9:00 a 14:00, que puede cambiar según la temporada; la web del Ayuntamiento de Laviana la da ahora como cerrada hasta nuevo aviso, así que conviene llamar antes.

¿Se puede llegar en tren a Laviana?

Sí: La Pola, capital del concejo, es el final de la línea C-5 de Cercanías, que sale de Gijón; la estación se llama Laviana.

← Volver a las guías

¿Te resolvemos una duda?

Escríbenos y te contestamos nosotros, sin intermediarios. También por WhatsApp WhatsApp si lo prefieres.

Usamos tus datos solo para responderte. Nada de publicidad. Privacidad.