En Cimavilla, el barrio viejo de Gijón, el mar estaba a la puerta de casa. Durante años fue un núcleo marinero, con barcas en el muelle, redes y nasas por los rincones y mucho movimiento alrededor de la rula, que es como se llama aquí la lonja, y de la Tabacalera. Por sus calles andaban cigarreras, marineros y pescaderas, las mujeres que vendían el pescado en la plaza y en la calle. Una mañana de mayo de 1898 esas mujeres cerraron la plaza del pescado, bajaron al ayuntamiento y consiguieron que se suprimiera un impuesto.
La rula, la lonja de Gijón
Rula es el nombre con que en Gijón se conoce la lonja del pescado. La del puerto viejo nació como edificio de aduana y, según la ficha de Patrimonio Industrial, empezó a usarse para subastas de pescado en 1904. En 1920 abrió una fábrica de hielo en uno de sus cobertizos, y con ella llegó la época dorada del edificio, ligada al auge de la pesca local.
Un vecino que documenta el barrio la recuerda con rampas de carga donde se subastaba lo que llegaba y con su fábrica de hielo para conservar el pescado hasta repartirlo. Cuando la pesca se concentró en El Musel, en 1987 se inauguraron instalaciones nuevas y la rula vieja cerró. La rula era el primer eslabón de la cadena; el último eran ellas.
Mujeres de cuesta arriba y cuesta abajo
Las pescaderas eran vecinas del barrio y recorrían sus cuestas con el género. La más conocida es la Cuesta del Cholo, cuyo nombre oficial es Tránsito de las Ballenas porque allí se descuartizaban ballenas en el siglo XVIII; según un artículo de Diario del Aire, la última captura registrada con arpón y lanceta fue en 1722. De dónde viene lo de «cholo» no lo sabe nadie con seguridad, y la web de Turismo de Asturias lo reconoce con honestidad.
El mismo artículo reproduce una fotografía de Mendoza Usía de 1920: mujeres y niños vendiendo pescado en plena calle, con bonitos sobre el suelo. Otro blog de historia local las describe con un género más fresco que su lengua, que era vivaracha y mordaz.
En 1898 el pescado se vendía en la plaza del Pescado, sobre el Muro y frente a la Casa Consistorial. La Pescadería Municipal, con 126 puestos de pescado y 16 de marisco, no se inauguró hasta el 13 de marzo de 1930; cerró a comienzos de 1991, tras 61 años de servicio.
El 2 de mayo de 1898
Empezó a las nueve de la mañana en esa plaza del Pescado. Las vendedoras exigían que se suprimieran los derechos de consumo sobre el pescado y el marisco, que consideraban excesivos, y, en segundo lugar, que bajara el precio del pan. Según El Blog de Acebedo, que recoge la crónica de la prensa de la época, un cabo del resguardo había decomisado dos merluzas pequeñas a una muchacha. Las mujeres obligaron a cerrar todos los puestos.
Fueron a buscar al alcalde, Tomás Dimas García Cuesta, y no consiguieron hablar con él. Subieron entonces a Cimavilla, a la Fábrica de Tabacos, a pedir a las cigarreras que se sumaran. El alcalde mandó detener a dos mujeres. Por la tarde, la protesta ya era un motín: se asaltó la administración de consumos, se quemaron papeles en el fielato del Muelle y hacia las cuatro y media de la tarde una multitud rodeó la cárcel, en Cimavilla, para exigir que las soltaran. La Guardia Civil y la infantería, al mando del teniente Nespral, impidieron el asalto.
El alcalde dimitió, y el primer teniente de alcalde, Francisco Prendes Pando, que quedó en funciones, ordenó por bando que se suprimieran los derechos de consumo sobre el pescado. La autoridad militar decretó el estado de sitio. Es un caso raro: una protesta que se encendió por dos merluzas decomisadas y acabó con un impuesto menos.
Las cigarreras, el otro oficio del barrio
La Fábrica de Tabacos ocupaba el antiguo convento de las Agustinas Recoletas, de 1668, convertido en fábrica en 1843. En 1890, según la Wikipedia, trabajaban allí 1.935 mujeres y 50 hombres, una plantilla casi entera de mujeres. En 1903 convocaron la primera huelga femenina de Asturias. La fábrica cerró el 31 de julio de 2002, con 252 trabajadores afectados.
Dos oficios de mujeres, uno de mar y otro de tabaco, compartiendo un barrio de cuestas: las pescaderas subieron a buscar a las cigarreras a su fábrica en 1898, y en 1903 serían las cigarreras quienes pararían la suya.
Qué se puede ver hoy
La antigua rula, junto al puerto deportivo, es hoy sala de exposiciones de la Autoridad Portuaria sobre patrimonio marítimo y portuario, y según su web, a fecha de septiembre de 2026, la entrada a todas las exposiciones es gratuita. El programa cambia, así que conviene mirar qué hay antes de ir.
La Cuesta del Cholo es una calle empedrada donde, según la web de Turismo de Asturias, se sigue bebiendo sidra y charlando. La Tabacalera está en obras de rehabilitación desde 2016 y, según la Wikipedia, a fecha de septiembre de 2026 la previsión es que reabra en 2027 como Tabacalera, Espacio de Cultura Contemporánea, con pinacoteca, salas de exposición y residencias creativas. Y la antigua Pescadería Municipal, frente a la playa de San Lorenzo, es hoy sede de oficinas municipales: ya no vende pescado, pero sigue en pie.
Comprobado
Datos comprobados en septiembre de 2026 en: El Blog de Acebedo (crónica de El Noroeste de 3 de mayo de 1898), Wikipedia, Patrimonio Industrial de Asturias, Autoridad Portuaria de Gijón, Diario del Aire, asturias.com, El Gijón que me gusta y Voluntad.