El Mirador de La Providencia está en el parque del cabo San Lorenzo, al este de Gijón: un mirador con forma de barco varado, inaugurado en 1997, con vistas desde el cabo Peñes hasta la punta L'Olivu. Llegan las líneas 14 y 25 de autobús, parada Providencia, y está en la senda de El Rinconín a La Ñora.
Al este de Gijón, pasado El Rinconín, la costa se levanta en acantilados y sobre ellos hay un mirador que parece la proa de un barco encallado en la hierba. Es el Mirador de La Providencia, en el parque del cabo San Lorenzo, un buen sitio para mirar el mar y esperar la puesta de sol. Qué se ve desde arriba, qué hay alrededor y cómo llegar sin coche.
Un barco varado en un antiguo campo de tiro
El parque del cabo San Lorenzo, en la parroquia de Somió, se hizo sobre terrenos militares recuperados. El Principado encargó el proyecto al arquitecto Ángel Noriega Vázquez y se inauguró en 1997. Su pieza más conocida es el mirador, que simula un barco varado.
Del pasado militar queda un búnker. La guía municipal de sendas recuerda que esto fue campo de tiro y lo describe hoy como «soberbiamente recuperado». Alrededor hay aparcamiento, juegos infantiles y caminos que bajan por las camperas hacia el borde del acantilado.
Lo que se ve desde arriba
Según la misma guía municipal, desde estos cabos la vista abarca gran parte de la costa central asturiana, desde Lluanco y el cabo Peñes hasta la punta L'Olivu, cerca de Tazones. Mirando atrás se ve Gijón entero: la bahía, el puerto y la ciudad.
Justo debajo está la playa de Peñarrubia, con un acantilado altísimo de capas jurásicas, de la llamada formación Rodiles, que toma colores rubios cuando le da el sol, sobre todo al atardecer; de ahí su nombre. Frente al parque asoma La Fontica, a la que también llaman isla La Tortuga.
Dos esculturas y unos lirios
Junto a la senda, mirando a La Fontica, está el Homenaje a Galileo Galilei XV, de Amadeo Gabino, colocado en 1997: dos grandes estructuras de acero cortén de unos tres metros. Junto al mirador hay otra, el Paisaje germinador, de Miguel Ángel Lombardía. En primavera, donde aflora el agua, salen lirios amarillos.
La capilla de la Virgen Negra
A pocos metros, en la colina del Cuervo, está la capilla de La Providencia. La diseñó el arquitecto municipal Enrique Álvarez Sala y se inauguró el 26 de mayo de 1946, en el lugar de la desaparecida ermita de San Lorenzo de Mar. Tras un derrumbe, se restauró entera entre 1986 y 1987.
Dentro guarda exvotos de cera que dejan los devotos de la Virgen de la Providencia, la Virgen Negra a la que muchos gijoneses piden favores, y su romería reúne a mucha gente. Cerca hay una placa con el poema «Asturias», de Rosario Acuña.
Cómo llegar
En autobús, las líneas 14 y 25 paran en la parada Providencia. En coche se toma la carretera GI-2 hacia la ermita de La Providencia y, poco antes de la capilla, sale a la izquierda el camino al parque.
A pie, el mirador es una de las paradas de la senda costera de El Rinconín a La Ñora, que empieza junto a la Madre del Emigrante, al final del paseo marítimo.
Comprobado
Datos comprobados en octubre de 2026 en: Ayuntamiento de Gijón (guía Sendas verdes por el concejo de Gijón y ficha de la Capilla de la Providencia en su directorio, con los autobuses), Vivir Asturias (Mirador del Parque de la Providencia) y Turismo Asturias (La Senda del Cervigón en Gijón).
Preguntas rápidas
¿Cómo se llega al Mirador de La Providencia sin coche?
En autobús, con las líneas 14 y 25 hasta la parada Providencia, o andando por la senda costera que sale de El Rinconín.
¿Por qué la playa de debajo se llama Peñarrubia?
Porque su acantilado, de capas jurásicas de la formación Rodiles, toma colores rubios cuando le da el sol, sobre todo al atardecer.
¿Qué es la capilla de La Providencia?
Una capilla de Enrique Álvarez Sala inaugurada el 26 de mayo de 1946, con exvotos de cera y una romería muy concurrida.