La casa de Dalí en Portlligat, con sus salas encadenadas, su patio y su piscina, parece un capricho de artista famoso. Empezó como todo lo humilde de esta costa: un cobertizo de pescadores con el techo roto donde los hijos de una vecina guardaban los aparejos. Esa vecina era Lídia Noguer, «la Lídia de Cadaqués», una mujer que vendía pescado, recitaba de memoria a un escritor que jamás le contestó y ayudó a Dalí cuando se instaló aquí contra la voluntad de su padre.
Dónde dormir aquí: Rincón tranquilo junto al Mediterráneo en Cadaqués · Desde 81 € la noche →
La mujer que vendía pescado y sabía de memoria a d'Ors
Lídia Noguer i Sabà era hija de la Sabana, que tenía fama de ser una de las últimas brujas de Cadaqués. Viuda de un marinero, Nando, vendía pescado y llevó una pensión por la que pasaron, según la fundación, Picasso y Puig i Cadafalch. En 1904 alojó unos días a un joven Eugeni d'Ors, y de ese encuentro nació una devoción que ocupó el resto de su vida.
Cuando d'Ors publicó La ben plantada, en 1911, Lídia se reconoció en su protagonista, Teresa, y a veces decía que ese era su nombre. Le escribía cartas que nunca tuvieron respuesta, y leía las glosas diarias del escritor en La Veu de Catalunya como si fueran la contestación cifrada. Según Ràdio Capital de l'Empordà, recitaba fragmentos del libro mientras despachaba pescado en la playa. García Lorca, según Anna Maria Dalí, pasaba muchas horas escuchándola.
Dalí la admiraba. En Vida secreta escribió que Lídia tenía «el cerebro paranoico más magnífico, aparte del mío, que he conocido nunca».
Un cobertizo con el techo roto
En 1929 Dalí había decidido instalarse en Cadaqués con Gala, contra la voluntad de su padre. Lídia fue la única persona que lo ayudó, y le vendió la barraca de Portlligat donde sus dos hijos guardaban las artes de pesca. Las fuentes no coinciden en el año exacto: la Wikipedia y el artículo de Teresa Moner hablan de 1929; la web de la Casa-Museo dice que Dalí se instaló allí en 1930.
El dinero salió de su mecenas, el vizconde de Noailles, que adelantó 20.000 francos franceses a cambio de un cuadro, La vejez de Guillermo Tell. En 1954 el propio Dalí lo resumió en una entrevista: iba por la costa con sus pinceles y sus lienzos, encontró aquella barraca y así se ahorró el ir y venir con el equipo; aquel cobertizo, dijo, es hoy esta casa.
Una casa que crece como un organismo
Las primeras obras las dirigió un albañil, Joaquim Ferrer. Poco después de la primera, Dalí compró una segunda; en 1935 se levantó un piso sobre las dos, bajo un solo tejado. En 1942 Gala y Dalí compraron la barraca del extremo alto, que se usó de biblioteca, con muebles del carpintero de Cadaqués Joan Vehí. En 1954 adquirieron la última, al noroeste. La Sala Oval de Gala es de 1961, su cuarto privado de 1962 y la piscina de 1967.
La web de la Casa-Museo compara ese crecimiento con una estructura biológica, en la que cada etapa de la vida añadía habitaciones nuevas. Fue el único hogar estable de Dalí, que vivía allí entre seis y siete meses al año; tras la muerte de Gala, en 1982, no volvió.
Lo que Dalí le devolvió a Lídia
Lídia murió en 1946. El Punt Avui cuenta que sus últimos años los pasó sola en una barraca de La Conca y después en el asilo Gomis de Agullana, donde falleció dos años más tarde. Siete años después, d'Ors, que nunca le había respondido, viajó a Cadaqués a recoger datos sobre ella y le propuso a Dalí ilustrar La verdadera historia de Lídia de Cadaqués, cuya primera edición es de 1954.
Dalí hizo cuatro ilustraciones. En la del frontispicio, firmada «Gala Dalí» y fechada en 1954, la dibuja como una mujer-olivo bien enraizada en la roca, con la dedicatoria «A Lídia, que nos albergó eternamente en Portlligat». En otra, retrata su manera de dividir el pueblo entre los buenos, a los que llamaba «la sociedad del secreto de Xènius» (los Dalí y los Pichot entre ellos), y los malos, «cabras y anarquistas».
Qué se ve hoy en la casa
La Casa-Museo se entra por una puerta pequeña y estrecha, y la primera sala, la del oso disecado, corresponde a la primitiva barraca de Lídia. Desde allí el recorrido encadena la biblioteca, el taller, el dormitorio, la Sala Oval, el patio y la piscina con su pequeño templete. Las obras del taller empezaron en 1949, cuando Dalí volvió de Estados Unidos, y acabaron en la primavera siguiente.
Según la web de la Casa-Museo, la visita requiere reserva previa de fecha y hora para todo tipo de visitante, y se hace en grupos limitados que entran cada diez minutos. Las entradas se recogen media hora antes de la hora de entrada.
Cuándo ir
Según esa misma web, en 2026 la casa abre todos los días de 10:30 a 18:00 hasta el 31 de octubre, con acceso hasta 40 minutos antes del cierre; del 1 de noviembre al 31 de diciembre abre de martes a domingo en el mismo horario. El calendario cambia cada año.
Dalí decía que la luz de Portlligat se parecía más a la de Holanda que a la del Mediterráneo: para él era el Delft mediterráneo. Una tarde de otoño, con la luz baja, es buen momento para comprobarlo.
Comprobado
Datos comprobados en octubre de 2026 en: Fundació Gala-Salvador Dalí (web de la Casa-Museo; artículo «Lídia de Cadaqués, Eugeni d'Ors y Salvador Dalí» de Teresa Moner, Semanario Empordà, 2002; guía Salvador Dalí House-Museum, Triangle Postals), Wikipedia (Casa-Museo Salvador Dalí), El Punt Avui (Pau Lanao, 2017) y Ràdio Capital de l'Empordà.