El único pueblo de la Costa Brava al que se llega por una carretera que muere en el mar: casas blancas sobre la bahía, calles de pizarra y la luz que enamoró a Dalí. Este es nuestro plan para exprimirlo sin agobios.
La Asturias verde y auténtica: base tranquila en el Valle del Nalón para salir a la montaña y plantarte en Gijón en 40 minutos. Montaña, mina, sidra y mar, sin las multitudes de la costa turística.
Barcelona más allá de la postal: barrios con alma, miradores sin cola y mercados de verdad. Un plan pensado para disfrutarla como quien la vive, no como quien la cruza en autobús turístico.