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Cadaqués · Costa Brava

Las patacades de Cadaqués: una fiesta que acaba a golpes, pero amables

Foto: Castellbo · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

Cada 20 de enero, el pueblo de Cadaqués sube andando hasta la ermita de Sant Sebastià, en una romería con misa, sardanas y comida al aire libre. La fiesta incluye las patacades, unas corrandes en círculo que terminan a golpes amables entre los participantes. Los horarios cambian, así que conviene comprobar el programa del año en el ayuntamiento.

Cada 20 de enero, los cadaquesencs suben andando desde el pueblo hasta la ermita de Sant Sebastià. Arriba hay misa, se bailan sardanas y se come al aire libre. Y hay una cosa que no se hace en ningún otro sitio: las patacades, unas corrandes en círculo que acaban a golpes amables entre los participantes. Es una costumbre propia de Cadaqués, en pleno enero, sin un solo visitante alrededor, y probablemente lo más auténtico que pasa aquí en todo el año.

Subir andando, que es parte de la fiesta

El 20 de enero el pueblo va a pie desde Cadaqués hasta la ermita de Sant Sebastià. No es una procesión solemne: es un aplec, una romería, y la subida en grupo es la mitad del asunto.

Arriba se celebra misa, se bailan sardanas y se come al aire libre. El orden importa poco; lo que define el día es que todo pasa fuera, en enero, en lo alto, con el pueblo entero haciendo lo mismo a la vez.

Qué son las patacades

Las patacades son unas corrandes en círculo que terminan a golpes amables entre quienes participan. Una corranda es una copla cantada, improvisada o de repertorio; aquí se cantan en corro y el remate es físico y de broma.

Es un costumbre popular propio del pueblo de Cadaqués. No hay versión turística de esto ni la va a haber: es de las cosas que solo tienen sentido entre gente que se conoce, porque un golpe amable solo es amable si sabes de quién viene.

Enero, que es cuando el pueblo es el pueblo

Cadaqués en enero es otro sitio: la mitad de los locales cerrados, la tramontana haciendo de las suyas y las calles vacías. Justo por eso esta fiesta funciona. No compite con nada ni con nadie.

Es también el contrapunto exacto de la fiesta mayor de verano: aquélla es en el agua y con público; ésta es monte arriba y en familia. Entre las dos está bastante bien resumido el año de un pueblo de mar.

Si te pilla aquí

Ve, sube y mira. Comprueba antes el programa del año en el ayuntamiento o en el tablón del pueblo, porque una fiesta así se organiza sin mucho ruido y los horarios cambian. Y abrígate: se pasa el día fuera.

No esperes espectáculo. Espera un grupo de gente subiendo una cuesta en enero para cantar en corro y comer al aire libre, que es una cosa que se lleva haciendo aquí mucho tiempo y que no necesita más.

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